ALGUNAS CLAVES ACTUALES DEL LIDERAZGO FEMENINO

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De la gestión de inversiones a Kamala Harris, pasando por el IBEX

 

Desde ICLOBY se sigue con atención todos aquellos aspectos de liderazgo que afectan a la consideración de género, pues no en vano es una cuestión que forma parte destacada de nuestra formación y asesoramiento. La diversidad es reconocida como un factor de buen gobierno corporativo, y suele también identificarse con la creación de valor, haciendo que la empresa se enfoque al largo plazo y tenga ingresos sostenidos y recurrentes, frente a una gestión cortoplacista donde el riesgo pese excesivamente en una relación riesgo-rentabilidad.

Este rasgo se ha identificado en la gestión de inversiones y patrimonios, aunque no tiene una concreción en otra variable como son los sueldos y, de hecho, el Financial Times detecta alrededor de un 22 por ciento de diferencias salariales entre hombres y mujeres en el mundo financiero. Se menciona como una explicación que, aunque las compañías insisten en que la retribución es la misma para trabajos iguales, tras los primeros pasos, la vida laboral de las mujeres se condiciona, y no acceden a trabajos donde se valoran supuestas cualidades como la mayor agresividad o ambición.

liderazgo en femeninoSin embargo, se cuestiona las consecuencias de estas actitudes cuando nos encontramos con hechos como que el sector financiero internacional de inversiones pagó, tras la crisis financiera, más de 150.000 millones de dólares en multas, por malas prácticas y fallos en el cumplimiento normativo, y todo ello sin contar acuerdos extrajudiciales alcanzados para evitar denuncias.  Precisamente estos días han llamado la atención los acuerdos de una entidad norteamericana para pagar 3.300 millones de dólares, por motivos del tipo que estamos comentando, relacionados con la gestión de un fondo de inversión soberano.

Estas prácticas contrastan con lo que mantiene, por ejemplo, la plataforma Ellevest, para inversión digital dirigida a mujeres, que la diversidad hace aumentar la rentabilidad, reduce el riesgo, mejora la vinculación del cliente, así como la de los empleados, e incluso estimula una mejor innovación. En la pandemia actual es muy interesante analizar en las empresas el papel de la mujer ejecutiva en la relación con clientes nerviosos, ayudándoles a mantener el foco de sus inversiones en una dirección correcta.

En nuestro ámbito más cercano, el Código de Buen Gobierno de la CNMV propone que al menos un 30 por ciento de mujeres ocupen puestos en los consejos de administración de las empresas cotizadas. Entre los trabajos sobre el tema destaca el informe del IESE, excelente como siempre, que anualmente hace una radiografía del mercado continuo de valores en lo que se refiere a participación de la mujer. Actualmente las mujeres representan el 23 por ciento en los consejos de administración de las cotizadas españolas, son 299 sobre un total de 1.295 consejeros, avanzando en 2,8 en puntos porcentuales en un año; en el IBEX hay 3,54 mujeres de media por empresa cotizada, y en el resto de cotizadas baja a 2,19. Por otra parte, sólo el 4 por ciento del total de mujeres consejeras lo son dentro del grupo de consejeros ejecutivos.

En este contexto del liderazgo femenino, y en otro ámbito como es la política, no podemos dejar de mencionar, por su relevancia, el nombramiento como candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos de Kamala Harris, pues es la primera vez que una mujer de color es elegida para aspirar a ese cargo. Se trata de un nombre conocido a nivel nacional, como senadora y por haber sido fiscal general de California, destacándose su capacidad de liderazgo, empatía, humor y nivel intelectual, por lo que va a generar con toda seguridad una energía real en la campaña. Su perfil tiene rasgos que pueden hacer el “ticket” más atractivo para algunos votantes, como su propósito de bajar impuestos a las clases medias, y paliar la desigualdad salarial de género; y, sin embargo, como fiscal ha actuado de una manera conservadora, mencionándose su dureza frente a delitos relacionados con la marihuana, que no la ha hecho precisamente muy popular entre algunos sectores. En cualquier caso, es una mujer que aporta equilibrios a la confrontación política e ideológica, y con la pandemia como problema de fondo, es una oportunidad y una prueba para el liderazgo femenino que consiga enderezar la economía, y sanar las heridas de las desigualdades y la división racial.

El liderazgo femenino tiene lecturas diferentes en ámbitos distintos, y lo que aquí recogemos son casos relevantes, pero no únicos, de un campo de trabajo al que la Fundación ICLOBY dedica esfuerzo y medios, en su tarea de mantener siempre al día a sus alumnos en temas de responsabilidad social y buen gobierno en su Master de Dirección Estratégica  en el ámbito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, https://www.il3.ub.edu/master-direccion-responsabilidad-social-objetivos-desarrollo-sostenible.

 

 

 

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