Reseña de Terminal Lucidity in Children: A Contemporary Case Collection de Tassell-Matamua et al.
Los casos de lucidez terminal han sido tratados en nuestras newsletters, en el pasado. En este caso, se han reunido desde nombres tan conocidos como Chris Roe, Bruce Greyson, Marjorie Woollacott o Michael Nahm a Nathasha Tassell-Matamua y otros tres autores para estudiar la lucidez terminal en niños de hasta 16 años.
Para hacerlo, se enviaron formularios a diferentes centros sanitarios a fin de recabar información de cada caso concreto. Se recibieron 22 respuestas de las que 11 cumplían con el protocolo previamente establecido.
Los autores apuntan que la lucidez terminal es un fenómeno que se produce ante la proximidad de la muerte en condiciones médicas donde no se prevé tal lucidez cognitiva. En palabras de Mashour:
“Un episodio de comunicación o conexión inesperada, espontánea, significativa y relevante en un paciente que se presume ha perdido permanentemente la capacidad de interacción verbal o conductual coherente debido a una afección cerebral neurodegenerativa avanzada”.
En nuestro caso concreto, se analizan hasta 11 casos de niños y adolescentes en condiciones de coma o estado semicomatoso, desde el punto de vista del personal sanitario que atendió a cada uno de los pacientes.
Lo primero que los autores encontraron con diferencia a los anteriores estudios con población adulta es que, durante los episodios de lucidez terminal, los niños mostraban un nivel cognitivo incluso superior al esperable para su edad.
Además, aunque cada caso presenta características propias, por lo general muchos de los niños mostraron cambios en la capacidad de respuesta cognitiva durante su Lucidez Terminal (TL), que incluyeron recuperar la conciencia de su entorno y recuperar la capacidad de comunicarse e interactuar con los demás. También se informaron observaciones conductuales notables que sugieren cambios emocionales en la mayoría de los niños, hasta el punto de que estaban más enérgicos, alegres, sonreían más y parecían estar más tranquilos durante su TL que antes de que ocurriera.
Por si fuera poco, consistentemente con los estudios realizados sobre lucidez terminal en adultos, los niños suelen parecer comunicarse con entidades conscientes no presentes para el personal sanitario allí presente. También se mostraban sabedores de que iban a morir en breve y, para mayor sorpresa, en dos de los casos los niños adquirieron información sobre familiares fallecidos de cuya noticia carecían o incluso decían haber hablado con otros niños que previamente habían fallecido en el centro sanitario.
Si bien el estudio aquí reseñado es sorprendente, recomendamos leer el propio estudio con cada uno de los casos debidamente descritos según un cuestionario para valorar el fenómeno en toda su dimensión significativa.
Òscar Llorens i Garcia




