La vida después de la muerte

Reseña de RESEARCH NOTE: ONE WOMAN’S EXTRAORDINARY SET OF COMMUNICATIONS THROUGH MEDIUMS CAN BE INTERPRETED AS COMPELLING EVIDENCE OF LIFE AFTER DEATH: BUT SHOULD A NON-SURVIVALIST EXPLANATION BE CONSIDERED?, de Charman, R. A.

Hasta hace nada, se sabía muy poco del reporte de 1973 sobre un caso único de mediumnidad. David Kennedy, ingeniero industrial y religioso, escribió un libro autobiográfico sobre las diversas comunicaciones obtenidas por médiums a raíz de la muerte de Ann, que había sido su mujer.

Afectada de gravedad de una insuficiencia cardiovascular, David escuchó cierta madrugada que «Ann se iba a recuperar», cosa que efectivamente ocurrió, hasta años después que se produjo su fallecimiento en 1970.

El incidente de la misteriosa voz que predijo la recuperación de la esposa, produjo que David y su esposa se interesaran por los fenómenos psíquicos. Se prometieron que, cuando el primero de la pareja muriera, trataría de comunicarse con el otro. De este modo, a la muerte de Ann, David se puso en contacto con varios médiums a fin de recibir noticias de Ann desde el más allá.

David grabó las sesiones para evitar falsos recuerdos o interpretaciones más subjetivas; sin embargo, lo que disipó las dudas de que Ann, estaba, en efecto, comunicándose a través de los médiums fue una serie de mensajes no solicitados.

Vamos a ceñirnos ahora, a la enumeración de siete ejemplos que Charman, quien investiga el caso, considera ilustradores de la calidad de la presunta comunicación entre la fallecida Ann y su esposo David:

  1. David era reverendo y solía dormirse en el sofá antes de misa. Un medium lo llamó por teléfono a instancias de una comunicación con Ann, porque, una vez más, se había quedado dormido en el sofá.
  2. El esposo manchó su jersey amarillo, y cuando se puso en la tarea de lavarlo generó demasiado jabón. Recibió otra llamada de Best, medium, quien le dijo si: «¿Estás lavando con champú? No tu pelo, sino algo de lana. Veo espuma, burbujas desbordándose y algo de lana en el lavabo. Tu mujer dice que te estaba viendo hacerlo». David explicó lo que estaba haciendo, y Best añadió: «Bueno, tu mujer dice: “Ya que estás, mete también el jersey negro. El que tiene manchas de huevo, necesita un buen lavado” y “por favor, ponte un despertador y no te vuelvas a quedar dormido al final de la semana”».
  3. Best llamó a David para comunicarle que Ann decía algo sobre una broma sobre zapatillas de ballet, que pregunte, que él no sabe nada aún. A los 20 minutos su cuñada telefoneó a David por un asunto sin importancia, le preguntó por las zapatillas de ballet y ésta le confirmó que se trataba de una broma de cuando eran pequeñas ya que las zapatillas de ballet de Ann le quedaban pequeñas. Best le volvió a llamar para preguntarle a David si había recibido la llamada, dado que Ann insistía.
  4. David había llevado a un paciente con artritis severa al santuario donde Best practicaba la sanación. De repente, Best dejó de curar y dijo: «Tu esposa dice que llamaste a Kilmarnock». David respondió: «Sí, a los Gemmell». Entonces Best continuó: «Y has limpiado las ventanas, has arreglado el dobladillo de las cortinas, y finalmente tu esposa dice que saliste hoy y te diste cuenta de que habías olvidado tu pañuelo». Todo esto era cierto, y Best dijo entonces: «Esto es solo para que sepas lo mucho que te quiere tu esposa».
  5. En otra ocasión, mientras Best sanaba al mismo paciente, se giró y le dijo a David: «Tu esposa está aquí otra vez. Dice que acabas de perder el empaste de la muela inferior derecha. Es un empaste grande y te está causando molestias». David había perdido el empaste dos días antes. Luego, ella le recordó que recogiera su almohada especial Dunlopillow del hospital y añadió que él le había regalado recientemente una fotografía enmarcada a color de ella a sus amigos los Gemmell, y que habían cenado recientemente en un restaurante de la calle principal. En esta ocasión, Best parecía cada vez más irritado por estas interrupciones en su sesión de sanación con los pacientes, diciendo: «De verdad que tengo que seguir con mi trabajo. Este debe ser el último mensaje». Pero de nuevo, su mente se interrumpió y le dijo a David: «Tu esposa simplemente no se va. Me pide que añada esta última prueba. Estaba contigo anoche cuando intentaste coser el botón central de la chaqueta». Todo resultó ser correcto.
  6. Otra vez, el esposo se preparaba para un funeral y no disponía de alzacuellos. Best le llamó de inmediato para decirlo dónde tenía alzacuellos, que quedaban 23 y de quién era el funeral.
  7. Durante una sesión de espiritismo con la Sra. Constable, a quien no conocía y que vivía en Aberdeen, ella le dijo que Ann le decía: «Dile que las cosas se moverán, te preguntarás si tus ojos y oídos te están engañando». (pág. 143) Tres días después, se encontraba en el salón iluminado, vestido para oficiar un funeral. Mientras se ajustaba los gemelos, un fuerte golpe atrajo su atención hacia un gran y pesado jarrón de cerámica de 38 centímetros que Ann había hecho y que estaba sobre un sólido mueble de roble. Al observarlo, vio que el jarrón comenzaba a balancearse en una órbita circular, con la parte superior oscilando «en un radio de 15 centímetros, como si una mano invisible lo moviera lentamente en un movimiento circular». El jarrón continuó moviéndose durante un rato, con un efecto cada vez menor, hasta que quedó inmóvil de nuevo.

Naturalmente el caso entero, en lo referente a su validez, depende de la credibilidad que demos a David. La recolección de datos parece metódica y, si el reverendo no miente, el éxito en las comunicaciones vía médium es sobresaliente.

Charman, sin embargo, cree necesario considerar que todo el caso se puede explicar mediante actividad telepática y telequinética proveniente de humanos vivos. Sin embargo, para ello habría que conceder que tal actividad jamás se ha presentado fuera de personas fallecidas, que las personas participantes no han mostrado tal tipo de poder fuera de la supuesta intervención de Ann y, además, acceder de algún modo a información ignorada por David en el caso de las zapatillas. Condiciones todas, que quedan resueltas si admitimos que es Ann, ya fallecida, quien proporcionaba la información.

Òscar Llorens i Garcia

Compartir

Otras noticias

Me vi desde arriba en la camilla

Las experiencias cercanas a la muerte transforman la vida de quienes las experimentan y por lo general, les toma tiempo para aceptarlas. ¿Qué sucede cuando quien la vive es un Médico que además se encontraba investigando acerca de las ECMs en ese momento?
Leer más →

La hipnosis clínica como proceso para llevar Esperanza

El trauma, el dolor y las infecciones son síntomas que el personal sanitario debe atender a diario en los hospitales. En este contexto, técnicas como la hipnosis clínica están demostrando ser una alternativa a los métodos que tradicionalmente se han utilizado hasta ahora.
Leer más →

La Fundación ICLOBY comprometida con la formación en ACOMPAÑAMIENTO Y DUELO

Organizado por la Fundación ICLOBY, Barcelona fue el lugar donde los estudiantes del Máster en Acompañamiento y Duelo se dieron cita para presentar sus trabajos y obtener su grado.
Leer más →
Scroll al inicio