Nunca se ha sentido una víctima ni se ha dicho a sí mismo, pobre de mí. Su responsabilidad de vivir con intensidad y de trabajar por ser cada vez mejor está intacta; a pesar, de las circunstancias de incapacidad con las que ha lidiado. Sentirse así, es para Xavier algo natural que se relaciona con la vida misma. Su fuerza la cultiva gracias a valorar lo que es, y lo que tiene. Para él, un día nos vamos a morir. Y eso que es inevitable, se convierte en una invitación para vivir mientras que ese día llega.
A los 22 años, Xavier Ruy tenía todo un futuro por delante. Durante las vacaciones de ese año, saltó al agua rompiéndose la quinta vértebra cervical. Con un diagnóstico de no más de 24 horas de vida, llegó al Hospital General de Cataluña donde además de la lesión, tenía los pulmones llenos de agua. Estando en esta situación, vivió una ECM que le permitió entender que la vida va mucho más allá de la muerte.
En esta entrevista, hay una pregunta en la que vale la pena reflexionar ¿cuántas cosas tenemos al alcance y no le damos la importancia?
Ver la entrevista completa




